Casablanca Hotel Nueva York

El Casablanca Hotel, con una preciosa decoración marroquí, es un espacio relajante y el lugar perfecto para alojarse en Times Square.

No sería la primera vez que escribo en el blog que Times Square es uno de los rincones de Nueva York que prefiero evitar. Para mí, la masa de gente, los turistas y las luces brillantes me resultan agobiantes; preferiría seguir mi camino bajo tierra en el metro hasta llegar un poco más al norte o al sur de Manhattan. Sin embargo, Pedro es el opuesto total -de hecho la energía le motiva y emociona aún más. Ni que decir tiene que cuando decidimos pasar la noche en el Casablanca Hotel, a sólo unos pasos de Times Square, tenía unos sentimientos contradictorios. ¿Habría mucho ruído? ¿Las habitaciones serían muy pequeñas? ¿La gente en Times Square sería una molestia tras un día explorando Nueva York? Digamos que Pedro tenía toda la razón y yo no podría haber estado más equivocada. El Casablanca Hotel es un oasis en el caos y tiene la ubicación perfecta para ser campamento base en el centro de Manhattan.

Abby en la escalera del Casablanca Hotel Nueva York

Foto (by-nc-nd) de Auténtico Nueva York

Nuestro taxi pasó Bryant Park antes de girar a la izquierda en la 43 y paró justo antes de la esquina con Broadway delante de un toldo rojo burdeos delante del Casablanca Hotel. Las letras blancas y fluidas deletreando el nombre del hotel me recordaban a los hoteles de hace años. No era el exterior moderno y sofisticado que había imaginado, sino un trocito de Marruecos en la Gran Manzana. Dentro, el lobby estaba decorado con azulejos pintados que me trajo a la memoria el sur de España donde también hay mucha influencia marroquí.

Nuestra habitación en el Casablanca Hotel Nueva York

Foto (by-nc-nd) de Auténtico Nueva York

El ascensor antiguo hacía ruído según subíamos a la habitación, pero eso también le daba algo de encanto. ¿Cuántos años tendría este hotel? – me preguntaba. Esta zona de Manhattan tiene tanta historia que seguro que las paredes tienen muchas leyendas y secretos guardados. La puerta de nuestra habitación estaba enmarcada con un borde color crema con líneas curvadas contrastando con la madera rubia. “Shhh….estamos escondidos…” leía el cartelito de “no molestar” con una foto en blanco y negro de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman.

Cartel de no molestar en Casablanca Hotel Nueva York

Foto (by-nc-nd) de Auténtico Nueva York

La habitación misma era muy grande según los estándares de los hoteles de Nueva York con una pequeña mesa redonda y una cama tamaño king. Tenía lo que yo considero lo más importante: una cama muy cómoda y las ventanas gruesas para no escuchar el ruído de la calle. De hecho, nada más entrar en el lobby del hotel fue como entrar en un espacio paralelo que parecía estar a kilómetros de la energía caótica de Times Square. Era un verdadero sitio para relajarnos y estar como en casa. Incluso había un pequeño patio en la segunda planta donde podías sentarte con un café y leer el periódico. Me sorprendí de que pudiera estar tan cómoda estando tan cerca de la locura de Times Square. La zona del patio me recordaba a los patios interiores tan comunes en Marruecos con sus muebles de hierro forjado, un suelo con azulejos de colores, plantas colgando de la celosía y una luz acogedora y amarilla saliendo de las lámparas de estilo marroquí.

Relajándonos con la chimenea en el Casablanca Hotel Nueva York

Foto (by-nc-nd) de Auténtico Nueva York

Cada tarde el hotel invita a sus huéspedes a tomar vino y queso en su “hora feliz.” Cuando estuvimos nosotros, era un día fresquito, uno de los primeros días de frío del otoño en Nueva York y tenían el fuego encendido en la chimenea mientras tomaba un vaso de prosecco. Era el aperitivo perfecto antes de coger el metro para cenar en Greenwich Village (¿He mencionado lo fácil que es hacer conexiones de metro estando en Times Square?) La mañana siguiente disfrutamos de un buffet de desayuno con el New York Times y un café. Todos los hoteles de la cadena de Library Collection (Library Hotel y Hotel Giraffe en Nueva York) ofrecen la hora feliz y el buffet del desayuno; tengo que decir que es una de las cosas que más me gusta de esta cadena. Hay algo fabuloso en no tener que buscar un sitio para desayunar (sobretodo cuando eso significa pasar por el “zoo” de Times Square antes de tomarme un café.)

El desayuno en el Casablanca Hotel Nueva York

Foto (by-nc-nd) de Auténtico Nueva York

El Casablanca Hotel es un lugar ideal para alojarse en Nueva York si quieres estar en el centro de todo, pero con un hotel tranquilo y de lujo con servicio excelente. Lo recomendaríamos a cualquier persona que visita Nueva York por primera vez ya que es un lugar único y una experiencia no esperada que  recordarás durante años. De hecho, encontramos a otra pareja en el ascensor que nos calmaron los nervios cuando escuchamos el ruido. “No te preocupes, lleva años haciendo eso,” nos dijo un hombre cincuentón. Esta claro que el Casablanca Hotel es exactamente el tipo de hotel donde querrás volver una y otra vez. Desde luego, ¡nosotros queremos volver!

Leyendo el periódico en el Casablanca Hotel Nueva York

Foto (by-nc-nd) de Auténtico Nueva York