Puente de Brooklyn de noche

El Puente de Brooklyn evoca lo que era soñar con un sueño imposiblemente quijotesco y luego conseguirlo

Cuando estaba en quinto de primaria, mi profesor de ciencias hizo un proyecto sobre los puentes y cómo fueron construidos para poder aguantar tanto peso y tanto uso. Al principio no me interesó nada el proyecto, pero luego me mandó escribir un trabajo sobre el Puente de Brooklyn en Nueva York. Y resulta que la historia de este punto de referencia neoyorquino era mucho más interesante de lo que había anticipado.

Voy a comenzar con un poco de información sobre el puente y su historia. Fue terminado en el año 1883 y el Puente de Brooklyn es uno de los puentes en suspensión más antiguos de todos los Estados Unidos. También fue muy difícil construirlo en esa época. Por lo visto, cuando estaban construyendo las columnas gigantes de piedra, encontraron roca debajo del río y muchos trabajadores sufrieron el síndrome de descompresión rápida mientras trabajaban en el proyecto.

Puente de Brooklyn

Pero al final, completaron el puente y en su primer día operativo en mayo de 1883 se calcularon unos 1.800 vehículos y unas 150.300 personas cruzando el puente. En ese entonces, era la única forma de cruzar desde Brooklyn a Manhattan por tierra. Anteriormente, había que cruzar en barco o transbordador.

Pedro y Abby Puente Brooklyn

Según iban pasando los años había dudas sobre la estabilidad del puente, especialmente cuando el circo famoso de P.T. Barnum decidió pasar por el puente de Brooklyn con sus 21 elefantes en el año 1884. Este puente del estilo neo-gótico se ha convertido, sin duda en uno de los puntos de referencia inconfundible de Nueva York tanto en las películas como en la televisión, fotografía y libros en el mundo entero.

Puente de Brooklyn desde abajo

No es difícil llegar hasta el Puente de Brooklyn, y se puede cruzar a pie, en coche, bicicleta o patines, entre otros, desde ambos lados. Aunque yo creo que las mejores vistas y oportunidades para fotografiar están en el lado de Brooklyn en el Parque del Puente de Brooklyn (Brooklyn Bridge Park). Aquí podéis sacar la foto típica con los edificios de Manhattan y el puente de fondo. En el verano, es un buen sitio para disfrutar de un picnic, aunque tengo que advertiros que hay muchos colegios y campamentos de verano que hacen excursiones a este parque, así que es bastante probable que os encontréis un grupo de niños de primaria o infantil jugando cerca.

Puente de Brooklyn durante la Marathon de Nueva York

Cuando yo visité el puente, mi amiga y yo cogimos el metro hasta la parada de City hall y cruzamos desde Manhattan hasta Brooklyn, para luego explorar un poco el barrio cerca del puente famoso. De hecho, la zona de Brooklyn cerca del puente tiene mucho que ofrecer, incluyendo parques públicos, galerías de arte en la zona DUMBO (Down Underthe Manhattan Overpass por sus siglas en inglés) junto con muchas casas de piedra marrón muy típicas y muchos sitios apetitosos para comer.

Puente de Brooklyn 4 de julio

He de admitir que en los primeros cuatro años viviendo en Nueva York, sólo visité el Puente de Brooklyn un par de veces, y aunque no vayáis a pasar mucho tiempo en la ciudad, creo que es uno de los puntos de referencia que realmente vale la pena ver. Es un sitio, junto con Harlem y la Isla Ellis que evoca imágenes de otra época neoyorquina, cuando todavía había sitio para construir, cuando los americanos estaban definiendo lo que significaba vivir en la ciudad de Nueva York y lo que significaba ser americano, lo que era soñar con un sueño imposiblemente quijotesco y luego conseguirlo. El Puente de Brooklyn es, para mí, casi un monumento a ese espíritu únicamente neoyorquino. Ruskomendamos una visita al Puente de Brooklyn con 5 boquerones.

Coches pasando por el Puente de Brooklyn